Tipos de encimeras

Encimeras de cuarzo

Diseño y funcionalidad:
Para los que buscan diseño, sin renunciar a la funcionalidad, el cuarzo tecnológico ha sido creado con la más avanzada tecnología, transformando el cuarzo natural hasta conseguir un producto de excepcional resistencia y asombrosa belleza.

Es un material versátil y mantiene una extraordinaria dureza, resistencia a la abrasión y facilidad de limpieza y además, ofrece innumerables posibilidades de combinaciones decorativas con acabados perfectos. Resisten a los ácidos, aceites, líquidos y tienen máxima resistencia al impacto y a la flexión.


Encimeras estratificadas

Resistentes y económicas:
Tableros de aglomerados de tres capas de alta calidad revestidos con planchas estratificadas de alta resistencia, de 40mm de altura. Gran resistencia al calor seco y al calor húmedo, a los rasguños y a la abrasión de las superficies. Tienen grandes ventajas como son la alta variedad de diseños, la fácil instalación y un precio económico.


Encimeras "Solid Surface"

Moldeable, sin juntas de unión:
Es un material de gran dureza, compacto, carente de poros y homogéneo en todo su espesor. Su utilización en cocinas se debe a su extraordinaria resistencia química, (ácidos concentrados, todo tipo de manchas, disolventes…) junto a su resistencia al calor y luz solar. También a que es un material anti bacterias gracias a su composición sin aditivos.

Además, no presenta juntas de unión (son imperceptibles), gracias al proceso de unión con soldadura química. Esto confiere al material una continuidad perfecta y permite la integración de los fregaderos con el mismo material y sin ningún tipo de junta, consiguiendo una belleza sorprendente.

Otras ventajas de este material respecto a otras opciones en encimeras de cocina, son que es reparable y que también es moldeable consiguiendo formas imposibles con otros materiales.


Encimeras de granito

Resistencia extrema:
El granito es el material que mejor representa la permanencia en el tiempo.
Gracias a su elevada resistencia a la compresión, flexión y abrasión, se convierte en un material extremadamente firme, consistente y con gran resistencia a las cargas y al desgaste, tanto mecánico como atmosférico. Si a esto unimos su escasa porosidad una vez pulido, obtenemos un material de muy fácil mantenimiento y limpieza.